martes, 6 de abril de 2010

¿Ante todo Bello?

La semana pasada me presenté a un concurso, como en otras ocasiones, para un isologotipo de una institución provincial. Luego de finalizado el mismo y presentado sus resultados empecé a plantearme ciertos interrogantes: ¿Qué pensarían los jurados al estar frente a veinticinco propuestas que cumplen la misma función? ¿Considerarían realmente la funcionalidad del mismo para la selección, o se guiarían por lo estético? Entonces ¿ganaría el mejor logo o el que más se acercase a las construcciones mentales que previamente hicieron del mismo?.
No creo que haya una evaluación objetiva sobre piezas de diseño. El diseño es subjetivo y un mismo problema de diseño tiene múltiples soluciones. ¿Porqué subjetivo? por que cada persona puede ver diferentes atributos en una misma pieza, pero lo que se ve “gusta” o “no gusta”, “vende” o “no vende”, es “lindo” o es “feo”, y ello prima por encima de su funcionalidad. Las piezas pueden ser funcionales y solucionar un mismo problema, entonces ¿hasta dónde un diseño efectivo no está determinado por su belleza?

Estos interrogantes me llevaron a buscar e indagar al respecto en la web.
Llegó a mi encuentro un artículo publicado en Foro Alfa cuyo autor, Carlos Calderón, postula bajo el título “El argumento de la belleza” ideas relacionadas a aquellos interrogantes que me planteaba al principio.
El autor habla del diseño en relación a la belleza, la cual se posiciona como prioridad a al hora de diseñar, incluso al extremo de considerar un diseño como “útil” a pesar de que no sea “funcional”, simplemente por ser bello. El autor reflexiona acerca del rol del diseñador en esta relación: “El diseñador y comunicador visual reflexionan sobre el fenómeno y su apariencia y al igual que los filósofos pragmáticos no pierden tiempo buscando la «esencia» de las cosas sino el cómo se presentan ante el mundo, cómo pueden utilizarlas y cómo su eficiencia nos afecta. Si se quiere, puede decirse que tal vez sea esa su esencia.”
Es por ello que se debe afirmar entonces que la funcionalidad debe estar presente, la pieza de diseño debe resolver efectivamente el problema que justifica su existencia, pero por sobre todo, debe ser bello, pregnante, atractivo… ¿pero para quién? Si ello es relativo según que ojos lo miren y analicen.


Artículo
http://foroalfa.org/es/articulo/127/El_argumento_de_la_belleza

No hay comentarios:

Publicar un comentario