miércoles, 29 de septiembre de 2010

Revistas, literatura de carácter transitivo

Hacia una Deefinición de revista

En el camino hacia la búsqueda de material teórico que sostuviese y conceptualizase lo que entendemos por “revista digital”, advertimos que no abunda dicho material teórico específico. Consideramos, entonces, definir tal concepto a partir de la unión de fragmentos de diferentes autores y procedencias, con el fin de plantear el recorrido conceptual que va desde el planteo de la definición de revista como prensa gráfica impresa, su carácter específico, diferenciación con otros tipos de publicaciones; finalmente como traspasa de un soporte analógico a uno digital y como se transforma y conceptualiza como una revista digital.

Partiendo de la base, la Real Academia Española define revista como “Publicación periódica por cuadernos, con escritos sobre varias materias, o sobre una sola especialmente” (RAE).
Tal definición resulta poco exhaustiva a fines de un proyecto de tesina, de modo que podemos agregar que se configuran como “un medio de comunicación impresa que trata sobre distintos temas (o una temática específica) cuya periodicidad es variable y que se encuentra destinado a un público con necesidades específicas”. Es decir que en lo que a su forma o formato respecta se trata de material impreso, por lo general a color y de gran calidad gráfica, que posee gran variedad de formatos acorde a la personalidad de cada una particular, y que se distribuyen en grandes o medianas tiradas, por un valor mas accesible a diferencia de los libros.

En lo que a su contenido respecta, Bozzetti retoma una cita de Panabière: «Las revistas son trenes. Sistema de cruzamientos y alternativas, salidas y llegadas, que comprimen la historia de la literatura y hasta la suplantan. Simultáneamente, dan cuenta de ella y la generan y la relatan»; es decir, poseen libertad en lo que a su contenido respecta, abordando temas de manera sintética (limitado por el formato y el carácter transitivo de su esencia), “Es pura voluntad de selección, y ése es su mayor atributo y su mayor problema”; «Cada revista es ella misma cuando edifica su peculiaridad, que es la suma de la peculiaridad de sus autores. Se fragua de fragmentos, «adelantos», revisiones, obras en proceso, información complementaria, diversión. La revista es pura concelebración.», hablamos de heterogeneidad de contenido en una misma publicación siempre respondiendo a una línea, a una personalidad ya satisfacer necesidades específicas de un público particular. Una misma nota no se leería igual en una u otra revista.

Si hablamos de género, debemos considerar que la revista en sí es un género, pero que poseen diferentes subgéneros; las hay científicas, de variedad, deportivas, femeninas, etc. Pero nos resulta de mayor importancia no tanto su subgénero, sino su carácter de especificidad. Es decir, que entendemos que las revistas poseen especificidad, en tanto abordan una temática o varias desde una óptica determinada y, como antes mencionamos, orientadas a un público que demanda esa especificidad.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Joan Costa y la Comunicacion Institucional

La Imagen Institucional y el paradigma del siglo XXI
Respecto a este concepto, Joan Costa plantea que actualmente la empresa se encuentra inmersa en lo que el da a llamar “Paradigma del Siglo XXI”, el cual define como el de la gestión integrada de la producción de valor- Este se diferencia del paradigma del industrialismo (su predecesor) en tanto el modelo industrial privilegiaba la economía, la producción, la organización y la administración; su único objetivo era el provecho económico, y cuyos conceptos protagonistas eran el capital y la mano de obra.
Entendemos entonces que lo que el autor plantea es una transición de la cultura de los bienes materiales a una nueva cultura donde lo que adquiere valor son los servicios y los valores intangibles. Producto de esta transición emergen cuatro vectores que conforman la gestión empresarial: la identidad, la cultura, la comunicación y la imagen.
- La Identidad: (“Quién soy”, antes de “que hago”) es el ADN de la empresa, y la matriz de su exclusividad diferencial, que la extiende a todas sus producciones, actuaciones y manifestaciones.
- La Cultura: (“Cómo lo hago”, por sobre “lo que hago”) es la energía actitudinal del colectivo humano interno en su totalidad, y la gestión del conocimiento para la estrategia en la toma de decisiones que orienta la acción, la producción de la calidad, la generación de valor y el estilo de la empresa.
- La Comunicación: ("cómo comunico todo lo anterior") es el sistema nervioso central de la organización, el flujo que atraviesa toda su dinámica y sus procesos. Y el puente que interconecta la empresa, sus productos, servicios y actuaciones con su entorno social y material.
- La imagen: ("cómo me ven" es más decisivo que "cómo soy realmente") es la traducción de todo lo anterior en la mente de los individuos y en el imaginario social, lo cual determina las conductas, opiniones y decisiones de los clientes y la colectividad.

Estos cuatro elementos se encuentran interrelacionados e nteractuan unos con otros. Cae destacar lo que Joan Costa reflexiona al respecto de este paradigma, que lejos está de sustituir el modelo anterior de la economía de producción, sino que se superpone a él y lo desplaza al plano instrumental de base de la empresa.

Por otro lado, Joan Costa plantea una visión holística de la empresa –entendiendo empresa por “todo grupo humano que emprende proyectos y acciones sobre su entorno”, ene ste caso UNL- y sus actividades, afirmando lo que para él son los pilares fundamentales que hacen de las actividades de la empresa – emisora y receptora de comunicaciones; generador y gestor de su propia imagen- un “sistema” (originario del pensamiento cibernético: "el arte de hacer eficaz la acción", como diría Couffignal). Estos tres pilares son: el pensamiento estratégico, la acción y la comunicación.

Joan costa reflexiona al respecto de Imagen Institucional de la siguiente manera: “La imagen de la empresa es una representación mental, en el imaginario colectivo, de un conjunto de atributos y valores que funcionan como un estereotipo y determinan la conducta y opiniones de esta colectividad.” (Costa, 2006: 53), entendiendo que se determina como consecuencia de las percepciones, inducciones y deducciones, experiencias de los individuos, que son asociadas entre sí y con la empresa. La imagen es entonces un valor global que perdura más allá de los cambios que puedan sufrir los productos y servicios a los que ampara, y que recubre todas las realizaciones, comunicaciones y producciones de la empresa. Es la única que diferencia a la empresa de todas las demás, que le agrega valor a todo lo que la empresa hace, y que permanece en el tiempo y la memoria social.

Comunicación Interna y Externa
Comunicación Interna y Comunicación Externa son dos partes indisolubles de la Comunicación Empresarial e Institucional, ya que la Comunicación Interna es el soporte y la base de una correcta política de Comunicación Externa. La función principal de dicha línea de comunicación es, según Villafañe “apoyar estructuralmente el proyecto empresarial” (1993:239).
Entendemos, del mismo modo, que ningún objetivo comunicacional será efectivo en tanto no sea parte de una amplia estrategia comunicativa que englobe a la comunicación en todas sus dimensiones. “Es indispensable que las acciones de comunicación interna y comunicación externa sean desarrolladas, al menos, en coherencia unas con otras, pues el personal, fuera de las horas de trabajo, se mezcla con el gran público (...). Decir una cosa dentro de casa y la contraria fuera desacredita el discurso de la empresa en su conjunto. Por su parte, cualquier campaña de comunicación externa, conocida previamente en el interior, puede ser mucho más calurosamente aceptada o rechazada en virtud de la implicación del personal” (Piñuel 1997:97).